La Tierra es plana. Y para demostrarlo, no hay más que propulsarse con un cohete de fabricación casera a medio kilómetro de altura y desde allí sacar una foto para constatar que no existe una curvatura en el horizonte. ¿Les parece una idea descabellada? A Mike Hughes no. Por eso hace tiempo que se popularizó anteponer un “Mad” –loco, en inglés– a su nombre. Este estadounidense sexagenario, conductor de limusinas de profesión, está convencido de que la comunidad científica ha engañado a la humanidad diciendo que la Tierra tiene forma esférica. Y lleva años recaudando fondos para la construcción de su propio cohete. Después de varias misiones canceladas por dificultades técnicas o por la negativa de las autoridades a permitir el lanzamiento desde tierras de titularidad pública, el pasado 25 de marzo por fin lo consiguió. Lo de lanzarse, no lo de demostrar que la Tierra es plana –o con forma de frisbee, para ser más precisos.
Ese día, “Mad” Mike Hughes avanzó verticalmente a una velocidad de 563 km/h y alcanzó los 571 m de altura sobre el desierto de Mojave, en California, antes de desplegar su paracaídas. Sin embargo, continuó cayendo demasiado rápido y tuvo que hacer uso de uno extra para evitar un aterrizaje brusco. Cuando el equipo médico acudió en su ayuda, apenas se podía mover. Ya ha anunciado la que será su próxima hazaña: presentarse a gobernador de California. Que la Tierra es esférica lo sabemos desde hace más de dos mil años. Por eso resulta chocante, incluso cómico, que a día de hoy todavía existan, como en el caso de “Mad” Mike Hughes, firmes defensores de su planicidad.
Publicado en la revista Historia y Vida en junio de 2018
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