Escena típica en la mayoría de los hogares: tele, móvil, videoconsola, e-mail, chat, redes sociales… Todo activado al mismo tiempo y emitiendo avisos continuamente. Nos encanta estar hiperconectados y ser multitarea, pero… ¿Puede nuestro cerebro asimilar tanta avalancha de estímulos?
Publicado en la revista Redes en abril de 2012
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