“Eso está mal”. “Tú no tienes ni idea”. “¿Pero a ti qué te han enseñado en la carrera?”. Cuando María estudiaba Bellas Artes en la Universidad Politécnica de Valencia, jamás hubiera imaginado que en su primera incursión en el mercado laboral iban a tratarla así. Su cometido era diseñar aplicaciones para una empresa de software a media jornada. En teoría. En la práctica, trabajaba ocho horas al día sin cobrar ni un euro más.
El maltrato psicológico no fue nada comparado con el acoso sexual que María sufrió por parte de un proveedor en una empresa de deportes en la que se encargaba del diseño y la comunicación. Este cúmulo de circunstancias la impulsaron a sacrificar su sueldo –unos exiguos 350€ al mes como (falsa) autónoma- para fundar su propia ‘startup’. Emprender ha sido su salida a una situación en la que se encuentran miles de jóvenes en nuestro país, para quienes la crisis ha cercenado su esperanza de acceder a un trabajo digno y construir un proyecto de vida.
Publicado en la web del diario La Vanguardia en octubre de 2016
Puedes leer el reportaje aquí
*La fotografía aparece en el reportaje y es de Dani Duch