En condiciones normales, un fármaco potente como la morfina, usado en medicina como un potente analgésico, ayuda a aliviar el dolor del paciente. ¿Pero qué pasa si el paciente se encuentra a miles de kilómetros, a bordo de una nave espacial? Los astronautas disponen de todo tipo de medicamentos, pero en realidad no los usan porque, en gravedad cero, se desconoce cómo reaccionaría el cuerpo humano. Una dosis habitual de morfina perfectamente podría resultar catastrófica.
Publicado en el diario Público en febrero de 2009
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*La fotografía es de Edu Bayer