Víctor se queda mirando el extraño objeto que tiene delante. No entiende cómo con un viejo somier y un mango de una bicicleta, entre otros muchos materiales, se puede inventar un nuevo deporte que combine las técnicas del baloncesto, el ciclismo, el tenis, el billar y el ping-pong. Esto no se parece en nada a los muñecos de superhéroes que se amontonan en los estantes de su habitación. Como él, decenas de niños experimentan con juguetes reciclados una tarde de sábado en la plaza del Ayuntamiento de L’Hospitalet de Llobregat, en Barcelona. Ellos y sus padres, que tampoco pueden reprimir las ganas de toquetearlo todo.

Publicado en la revista Integral en diciembre de 2008

Puedes leer el reportaje aquí

*La imagen es el Doo Rag de Olaf Ladousse, cedida por el autor

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