El pasado mes de mayo, Naiara, una bebé de apenas dos meses, hizo historia de la medicina. Se convirtió en receptora del primer trasplante del mundo de un corazón infantil en parada, aun teniendo incompatibilidad sanguínea con el donante. Para recuperar el órgano del fallecido antes de su extracción, se utilizó un procedimiento llamado de circulación extracorpórea. Este permite mantener oxigenado el corazón a través de una máquina. Tal y como explicó el equipo que intervino a la pequeña Naiara, del hospital madrileño Gregorio Marañón, este tipo de trasplantes, hasta hace poco inviables, aumentan significativamente la esperanza de vida de pacientes pediátricos, para los que hay muy pocas donaciones. No hay semana sin que sepamos de un nuevo avance en el campo de los trasplantes. 

Un niño con una grave malformación intestinal sale de la mesa de operaciones del Hospital Universitario La Paz de Madrid con nuevo estómago, hígado, duodeno, intestino delgado, segmento de colon y páncreas. También en la capital, pero en el Hospital Puerta de Hierro, el equipo médico se enfrenta por primera vez a un trasplante simultáneo de dos corazones. Y en el Hospital Clínic de Barcelona, una paciente recibe un trasplante de útero de una donante viva, lo que le ha abierto la posibilidad de quedarse embarazada.

La actividad de donación y trasplante en 2020 estuvo marcada por la crisis de la Covid-19. A pesar de las múltiples dificultades, se realizaron en España 4.427 trasplantes de órganos, lo que corresponde a una tasa de 93,3 por millón de población (p.m.p.). La cifra es muy superior al resto de los países en época prepandémica, de ahí que nuestro país sea un referente internacional.

Publicado en la revista Muy Interesante en julio de 2021.

Puedes leer el reportaje aquí y también consultar el resto de trabajos.

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