Cuando el portero del Hotel Francés de la calle Park Row de Nueva York lo expulsó violentamente del establecimiento, jamás podría haber imaginado que, 25 años más tarde, aquel joven pordiosero inauguraría en ese mismo solar un imponente edificio para albergar su propio periódico, el World. Joseph Pulitzer había llegado a la ciudad en busca de fortuna después de una breve carrera militar. Pero no la encontraría allí, sino en Saint Louis, y después de trabajar duramente como cuidador de mulas, albañil, camarero o estibador.
Publicado en la revista Historia y Vida en marzo de 2009
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