La Piedad del arquitecto, escultor y pintor italiano Miguel Ángel está considerada una de las obras más importantes del Renacimiento italiano. Representa el dolor de la Virgen María al sostener en brazos el cuerpo sin vida de su hijo Jesús cuando desciende de la cruz. La perfección y la belleza de este conjunto escultórico es tal que no es de extrañar que se produzcan auténticos atascos de turistas nada más cruzar la puerta de entrada de la basílica papal de San Pedro, en el Vaticano, donde se encuentra.
Para el gran Michelangelo Buonarroti, la escultura era un proceso por el cual el artista libera, con su cincel, una figura ideal del bloque de piedra en el que duerme: “En cada bloque de mármol veo una estatua tan clara como si se pusiera delante de mí, en forma y acabado de actitud y acción. Solo tengo que labrar fuera de las paredes rugosas que aprisionan la aparición preciosa para revelar a los otros ojos como los veo con los míos”. Los seres humanos también poseemos formas ideales. Y podemos esculpir a nuestra pareja para bien… ¡o para mal!
Publicado en la revista Muy Interesante en octubre de 2020
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